Acuerdo con el FMI: el Gobierno acepta retocar el proyecto ante los cuestionamientos de la oposición

Sergio Massa, titular de Diputados, admitió que se analiza el pedido de Juntos por el Cambio de modificar el artículo que contiene las medidas económicas. Y pide garantías de apoyo. Pero el Ejecutivo duda sobre la nueva redacción.

Mientras el debate público del acuerdo con el FMI avanza en el plenario de comisiones de Diputados, la suerte del proyecto en el recinto se discute en paralelo en los despachos del Congreso y la Rosada.

La oposición insiste en que está dispuesta a avalar la refinanciación de la deuda, pero no el programa económico de Martín Guzmán y el Gobierno abrió la puerta a modificaciones en la redacción del texto, siempre y cuando, eso redunde en un respaldo mayoritario en la votación y no afecte el entendimiento ya alcanzado con el Fondo.

«Si se modifica tiene que ser para alcanzar un apoyo mayor. No por extorsión. Si vas a objetar sobre el menú, es porque venís a la cena», sentencia una alta fuente parlamentaria. En otras palabras: el Gobierno accedió a buscar una ingeniería jurídica para retocar el proyecto -como pide Juntos por el Cambio- si esa bancada se compromete a después votar a acompañar, al menos en general, el acuerdo.

En el bloque del Frente de Todo ven «razonable» que la oposición no quiera «quedar pegada» a la política económica de Guzmán, pero contraponen la situación con la negociación fallida del Presupuesto 2022, una herida todavía abierta.

«Ahí vinieron, se llevaron todas las modificaciones que quisieron y después no acompañaron en el recinto», recuerdan en el oficialismo. Para evitar que eso pase quieren que ahora quede puesto «el gancho» en la firma del dictamen. Que los legisladores de JxC lo acompañen en comisión, aunque sea en disidencia.

Muy cerca del presidente Alberto Fernández confirmaron en que se van a aprobar los cambios que sean necesarios en el articulado, mientras que esas modificaciones no violen el fondo de la negociación acordada con el FMI.

El escenario plantea diferencias con Guzmán que, en su paso por el Congreso, se había mostrado en desacuerdo de poder escindir la refinanciación del programa. “No existe en el menú solo los desembolsos y nos vemos dentro de algunos años. No funciona así . El programa incluye un conjunto de compromisos cuya implementación es la base para que ocurran los desembolsos», había sentenciado.

Desde el Ejecutivo admiten que el ministro tiene reparos en modificar el proyecto. En el Palacio de Hacienda reina el hermetismo, se desentienden y destacan que son muy respetuosos de la autonomía del Poder Legislativo. «Es un tema del Legislativo. Veremos qué hacen, por ahora tienen que negociarlo ahí», apuntó un hombre cercano al funcionario.

En la trinchera de Juntos por el Cambio también reconocen que hay negociaciones en marcha. A principio del día hubo un primer encuentro con Massa con jefes de bloque: participaron el jefe del bloque radical Mario Negri; el de la Coalición Cívica Juan Manuel López y el diputado Luciano Laspina, en representación del presidente de la bancada PRO, Cristian Ritondo, que estaba en Expoagro.

En ese encuentro, le transmitieron que no votarían a favor del proyecto tal como lo envío el Ejecutivo, exigieron cambios en la redacción y le advirtieron sobre la posibilidad de que no se logre aprobar o, de lo contrario, la «debilidad» con la que se sancionaría.

Más tarde, Massa recibió a solas al gobernador radical jujeño, Gerardo Morales, quien luego mandó un potente mensaje hacia el seno de su coalición. “Estoy convencido que de acá van a surgir los mecanismos para que la Argentina tenga ley. De acá tenemos que salir con ley y con la aprobación del acuerdo y salir impidiendo el default», declaró.

Entrada la noche, durante la reunión de la mesa de Interbloque de JxC, cruzaron al menos tres llamados con Massa, quien desde su despacho, notebook en mano, estaba buscando opciones de redacción unificada.

La idea que impulsa JxC es una ley con un solo artículo simple que avale el financiamiento y los plazos del acuerdo con el FMI. Bajo ninguna circunstancia quieren votar el artículo segundo del actual proyecto, que refiere a los memorandos y los anexos, que especifican las políticas económicas con las que Guzmán se comprometió con el Fondo.

Estarían dispuestos, de máxima, a «facultar al Ejecutivo a coordinar las metas» con el FMI, dejando en claro que esa es su responsabilidad.

El oficialismo tiene que corroborar que cualquier cambio no afecte el acuerdo. «No es cuestión de cambiar una palabra para que a ellos les guste. Hay un acuerdo internacional de por medio«, aclaran. Por eso, la redacción deberá ser monitoreada por especialistas. Massa, a su vez, estableció contacto este martes, vía conferencia, con el staff del FMI.

Hay una luz de esperanza: tanto el oficialismo como la oposición quieren alcanzar una solución lo más «inteligente» y «rápida» posible, que no les siga generando grietas internas.

Si no se consigue, el peor escenario es que se firmen dos dictámenes e ir a dirimir voto a voto en el recinto. 

La pelea de los articulados

La discusión de fondo es política, pero se enmarañó en cuestiones de técnica legislativa. El grueso de Juntos por el Cambio venía pidiéndole al oficialismo que el articulado del proyecto de acuerdo del FMI diferencie en su redacción dos puntos para ellos clave: la autorización para refinanciar la deuda de los anexos que contienen el detalle del programa con el que el ministro de Economía, Martín Guzmán, se comprometió con el Fondo.

Así, la idea era poder aprobar en general la refinanciación, pero rechazar o no votar el programa.​ Insisten en no quedar «pegados» con su política económica.

El proyecto que finalmente ingresó tiene un artículo más que el borrador que se había difundido. En un primer artículo plantea la aprobación del «Programa de Facilidades Extendidas a efectos de refinanciar la deuda» tomada en 2018.

En el segundo señala que se acompañan los memorandos y los anexos, «que componen el programa de facilidades» mencionado «en el artículo precedente y que forman parte integrante de la presente ley».

Es decir que los anexos -donde están los detalles- quedaron consignados aparte, aunque ambos artículos están conectados.

«La separación de los artículos y la redacción del artículo 2 son inconsistentes en términos de técnica legislativa», plantearon en el bloque de Evolución Radical, que conduce Rodrigo De Loredo. «El desdoblamiento es a medias, hicieron gatopardismo», apuntó otro radical.

Fuente: Jazmín Bullorini y Guido Carelli Lynch para Clarín


Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s