
Crece la preocupación de los ciudadanos por la ola de subas que habrá en el séptimo mes del año. Además, hay incrementos que están en el limbo y se definirán en los próximos días.
La inflación mantiene su sendero bajista, aunque se espera que junio cierre con un pequeño rebote y en julio se vuelva a estabilizar. Ahora bien, estás proyecciones parecen lejanas ante la gran cantidad de aumentos que se ejecutarán en el séptimo mes que empieza el próximo lunes, y sumará presión al bolsillo de los argentinos.
Si bien desde el Gobierno se evalúa postergar ciertas subas para que la inflación no se dispare, habrá actualizaciones en varios rubros clave, aunque hay algunas actividades que todavía no definen sus ajustes.
Por su parte, los gastos vinculados a la vivienda llevan la punta, aunque no son los únicos. En este contexto, julio llega con al menos siete aumentos, que avanzarán como un pac-man sobre los ingresos de los argentinos.

Alquileres y expensas
Como cada mes, los inquilinos que deban actualizar el valor de su alquiler se encontrarán con un fuerte aumento. El porcentaje se conoce el primer día del mes y aplica un ajuste según la variación del Índice de Contratos de Locación (ICL), que elabora el Banco Central (BCRA), contemplando un mix entre las subas de la inflación y de los salarios. Se calcula que esta cifra batirá récords y alcanzará el 240% anual.
Las expensas son los gastos de mantenimiento del edificio, que deben ser abonados proporcionalmente de acuerdo al porcentual que corresponda en razón de los metros cuadrados de cada unidad funcional. En el actual contexto de alta inflación, el aumento de los costos (sueldo del encargado, servicios públicos, artículos de limpieza, arreglos en general, solo por nombrar algunos) también escala mes a mes y, por ende, también el valor de las expensas sube todos los meses.