
Buenos Aires, 10 de septiembre de 2025 – Florida ya no es Florida. El corredor comercial que durante décadas fue símbolo del poder de compra de los argentinos y del magnetismo turístico internacional se ha convertido en un espejo roto de la economía. Vidrieras con carteles de liquidación eterna, vendedores que ofertan productos a viva voz, y turistas que se cuentan con los dedos de la mano: allí eligió caminar Ricardo López Murphy, diputado nacional y candidato a renovar su banca por la Alianza Potencia CABA.
El exministro, que carga con la doble aureola de la ortodoxia económica y la honestidad pública, no fue a improvisar selfies: fue a meter el dedo en la llaga. “Mucha simpatía, sí. Pero también mucha preocupación por IOSFA y las otras obras sociales. Y, sobre todo, un párate agudo de la economía y la falta de turismo extranjero”, lanzó con esa voz quirúrgica que no necesita levantar el tono para ser demoledora. Florida no miente: cuando se apaga el consumo, se apaga el pulso de Buenos Aires.
El agujero negro de las obras sociales
A su lado, Juan Martín Paleo -general retirado, exjefe del Estado Mayor Conjunto y primer candidato a senador por la lista- escuchó la letanía de quejas sobre IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas. Hoy arrastra una deuda superior a los 200 mil millones de pesos, que crece a razón de 19 mil millones mensuales.
No es una cifra contable: es la razón por la que miles de afiliados esperan meses por una cirugía, o deben pagar de su bolsillo medicamentos básicos. En un momento de la caminata, Héctor, un marino retirado de 67 años, se acercó a saludar a López Murphy y Paleo con un apretón de manos firme pero la voz cargada de frustración.

“Señores, llevo cinco meses esperando un turno para una resonancia magnética por mi columna. IOSFA me da vueltas, y mientras tanto, vivo con calmantes que compro yo. Esto no es vida, es abandono”, relató Ramírez, quien sirvió 30 años en la Armada y ahora enfrenta la burocracia de un sistema colapsado.
Paleo, visiblemente conmovido, asintió: “Héctor, esto es lo que venimos a cambiar. No puede ser que quienes dieron todo por el país queden a la deriva”.
El propio Ministerio de Defensa admite la magnitud del colapso, con informes que señalan un déficit operativo que ya duplicó el superávit de fines de 2023.
Lo que debería ser un sistema de contención, se convirtió en un agujero negro que traga recursos y credibilidad, afectando no solo a militares y jubilados, sino a un ecosistema de prestadores que claman por pagos atrasados desde abril.
Turismo: el motor parado
Florida fue, en los ’90 y hasta mediados de la década pasada, la pasarela del turismo de shopping. Hoy es la postal de la ausencia. Según el INDEC, en 2024 entraron al país 6,2 millones de turistas internacionales, un 8,4% menos que en 2023.
Y el golpe se profundizó en 2025: julio cerró con un 16% menos de visitantes extranjeros, traducido en 10 empleos hoteleros perdidos por día.
Némesis de la competitividad: la ocupación hotelera cayó un 12,2% en 2024, y los viajeros hospedados bajaron casi 11%.
Todos los especialistas coinciden: el dólar oficial, en torno a los $1.375 para la venta en septiembre de 2025, mantiene un peso sobrevaluado que hace que hoteles, restaurantes y compras en Buenos Aires resulten hasta un 30% más caros que en Brasil o Chile.
El dólar blue ronda los $1.385, y esa brecha es veneno para la competitividad.

El resultado: la capital argentina, que alguna vez compitió con São Paulo y Santiago, quedó relegada del podio regional, con proyecciones de al menos un 15% menos de llegadas en el primer semestre de 2025.
Inflación y consumo: la estocada final
A este cuadro se suma la erosión del salario real. La inflación acumulada a agosto roza el 19,5% interanual, según el propio INDEC.
En paralelo, el consumo masivo en CABA cayó un 12% en el último año, según la Cámara Argentina de Comercio.
Florida es el espejo callejero de esa estadística: menos turistas, menos compras, más persianas bajas, con un retroceso del 11,7% en julio en el AMBA, el peor desde la pandemia.
López Murphy lo sintetizó con pragmatismo: “Sanear las obras sociales, reactivar la economía, devolver competitividad. No pedimos milagros, sólo sentido común”.
Una tercera vía en el tablero
La Alianza Potencia CABA -que reúne a Republicanos Unidos, UNIR y el Partido Demócrata- se ofrece como alternativa frente al duelo PRO–LLA y el peronismo. Con sondeos que lo ubican en torno al 11–12% de intención de voto en la Ciudad, López Murphy busca renovar su banca desde 2021 con un mensaje que entrelaza rigor técnico y cercanía ciudadana.
El equipo que lo acompaña refuerza esa narrativa. Paleo apuntó: “El acuerdo de cúpulas PRO-LLA nos robó la ilusión; la corrupción del gobierno, la rebeldía. Necesitamos volver a creer”.
El diplomático Leopoldo Sahores, con 25 años en Cancillería, lo dijo de otro modo: “Nada reemplaza el contacto directo. La gente necesita confiar en equipos profesionales”.
Valeria Videnkina, activista anti-trata, le sumó dimensión social: “Cada comerciante pide lo mismo: recuperar vitalidad y seguridad en el centro porteño”.
Y Matías Marini, asesor legislativo, cerró con un mensaje de idoneidad: “Los porteños merecemos representantes aptos. Esta es la otra alternativa”.

Florida como metáfora
La caminata fue, en definitiva, más que un acto de campaña. Fue la elección de un escenario: Peatonal Florida como metáfora de la Argentina de 2025.
Entre nostalgia, bronca y fe, López Murphy no sólo midió el pulso porteño: lo asumió como propio.
Si logra transformar la simpatía callejera en voto, habrá demostrado que no todo está condenado a la parálisis. Porque, como dejó flotando entre los adoquines de Florida, la economía puede volver a encenderse. Y Buenos Aires, recuperar su lugar.

Ricardo Raúl Benedetti
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