
El juez Sebastián Casanello citó para este mediodía a dos exfuncionarios que habían sido desplazados de la agencia tras la difusión de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo.
Con dos nuevas declaraciones, el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi continuarán con las indagatorias en la causa donde se investiga la existencia de una red de negocios espurios en el seno de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que funcionó a lo largo de dos años.
Para este mediodía fueron convocados Eduardo Nelio «Pino» González y a Lorena Di Giorno, dos exfuncionarios ANDIS que habían sido desplazados tras la difusión de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo.
Según la imputación del fiscal Picardi, ambos, respondían directamente a los intereses de Miguel Calvete, señalado como el articulador del presunto esquema de corrupción y definido por la acusación como un «jefe paraestatal» dentro de la agencia.
En las últimas dos semanas y junto a Calvete fueron indagados los principales imputados: Pablo Atchabahian, Diego Spagnuolo, antigua cabeza de ANDIS y su exnúmero 2, Daniel Garbellini quienes se negaron a contestar preguntas del juez y del fiscal.
Ahora, la investigación avanza sobre Eduardo González y Lorena Di Giorno, considerados como figuras claves en el funcionamiento interno del mecanismo de direccionamiento de contrataciones dentro de la ANDIS.
González tuvo un paso breve dentro de la agencia, había sido designado formalmente como titular de la Dirección Nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas el 12 de junio de 2025, aunque la sospecha del ministerio público es que ejercía influencia desde los primeros meses del cambio de gestión.
Según la investigación, cumplía un rol de articulador en las contrataciones de las prestaciones de alto costo y baja incidencia (PACBI), un sistema en el que el 93% de los fondos terminaba en apenas cuatro droguerías. Para Picardi, González mantenía una relación estrecha y de larga data con Calvete, donde se incluye un vínculo comercial, pues compartieron una sociedad creada en 2006, lo que explicaría su protagonismo dentro de la maniobra.
Por su parte, Lorena Di Giorno también aparece como engranaje fundamental en el circuito de contrataciones y pagos. La mujer también trabajaba en el área de prestaciones PACBI y, según la fiscalía, de quien había solicitado la detención y fue rechazada por el juez tras entender que siempre se mantuvo a derecho, seguía instrucciones directas de Miguel Calvete. Dato no menor, es que el relevamiento societario dio cuenta que Calvete y Di Giorno, compartieron directorios desde 2019 y que varias empresas vinculadas a su entorno tenían el mismo domicilio que Indecomm S.R.L.
De acuerdo a la investigación, Di Giorno tareas de gestión de pagos y movimientos de dinero hacia personas o empresas relacionadas con el negocio de medicamentos y suministros, alineada bajo la comanda de Calvete. Y también tenía un rol de “campana” pues advertía sobre auditorías internas, le enviaba oficios judiciales y le facilitaba anticipadamente cotizaciones de compras de la ANDIS.
Otra cosa que no se descarta, es que Casanello y Picardi le pidan a Di Giorno que aclare a que se refería Calvete cuando le decía que pasara a buscar “lo suyo”, tal y como se contemplan en diversos chats entre ambos.
Fuente: mdzol.com
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