
La senadora se mostró furiosa por los cambios en Discapacidad que Economía coló en el Presupuesto y respondió con un clip musicalizado por Lali. Mientras Milei desdramatiza, Karina sigue de cerca la visita de León XIV, con una escala que inquieta a la Casa Rosada.
El viernes por la mañana Patricia Bullrich fue muy temprano a la peluquería y desde ahí subió al auto para viajar hasta su oficina de Palermo, un espacio que usa para las reuniones más reservadas desde hace mucho tiempo. Sabía, apenas llegó, que su equipo de comunicación publicaría el clip que habían grabado ayer donde se la veía trabajando en su despacho del Senado con la música de “No me importa”, la canción de Lali Espósito que dice, “no voy a vivir con miedo a nacer. Si voy a morir, que sea más tarde. No voy a parar por miedo a correr. Sé que quisieran poder controlarme”. Si a alguien le quedaban dudas del mensaje, el posteo salió con una frase que también es parte del tema: “Todos los peros tienen un porqué”.
Los que la conocen y la vieron ayer y esta mañana dicen que hace mucho que no la encontraban tan furiosa. El origen de este conflicto fue el episodio de descoordinación por el cual el ministerio de Economía mandó la ley de Presupuesto sin avisar que escondía cambios en las pautas de indexación y universalización de la asistencia en Discapacidad. Dijo ella a los suyos: “no puedo dejar pasar esto. Si ni siquiera te informan las cosas, no podés negociar nada. Y yo no soy empleada de nadie”. En público tampoco fue sutil: “No me tomen por tonta”.
No es la primera vez que se desmarca ni se enoja. Esta dinámica se volvió parte de la coreografía del oficialismo aunque con consecuencias que se van complicando y ahora desplegaremos. Pero este asunto activó movimientos más osados. Cuando la Senadora empezó a crear con su equipo una respuesta en redes -además de las declaraciones que hizo a los medios- estuvo cerca de prosperar una idea con un video similar, pero con una canción todavía más provocadora de Jimena Barón que se llama “La Tonta” y dice: “Mentís. El verde de tus ojos se hace gris. El blanco de tu piel se hace marfil. Diciendo cosas que nunca sentís. Armando escenas donde soy la actriz. Que cree como idiota tus mentiras”. El video termina con la chica haciendo volar la casa por los aires. Era un montón. Finalmente, prosperó la opción de Lali, que más allá de la letra, pertenece a la artista más atacada por el Presidente y a las 10:30 de la mañana le dieron “postear” y se viralizó a la velocidad de las redes.
A esa misma hora, Javier Milei aterrizaba en Bahía Blanca con su hermana Karina, Diego Santilli, Sebastián Pareja y el secretario de Comunicación Fabián Fernández. Antes de despegar, todo el grupo se quejaba individualmente del despliegue de quejas públicas que Bullrich había dicho durante el jueves, mientras en el Senado discutían Inocencia Fiscal y Biocombustibles. Faltaba poco para la primera actividad de la visita oficial en esa ciudad cuando vieron el tuit.

Sucedió de todos modos algo innovador: Milei reaccionó distinto y desdramatizó su rechazo a Lali, la valoró como artista y no se enfocó en el enojo de Bullrich. Nadie hasta ahora se comunicó con ella. Hubo un intento de Santilli que todavía no prosperó. Y hay un fastidio en Karina, que contiene con la paciencia que da el interés en no romper. Los dos hermanos están unidos en la política de Estado de no pelear con Bullrich.
Hay, de fondo en este asunto, una problemática un poco más entrampada. Alrededor de la hermana presidencial se consolida un grupo de decisión política que integran sobre todo Santilli y los Menem. La verdadera mesa política donde ella no está. O no influye. Que el resultado sea alguna morigeración de su poder en el Senado es un límite que no va a aceptar y el final es abierto.
Discapacidad es, otra vez, un tema donde el Gobierno abre heridas sangrantes. El contenido de lo que está en el Presupuesto necesita de un desarrollo más largo y meticuloso por lo técnico, pero en términos políticos es otra vez un tiro en los pies.
De hecho esta misma semana, antes de este episodio por la descoordinación de cambios sobre este tema en el proyecto de ley de Presupuesto, hubo innumerables conversaciones y reuniones que mantiene Karina Milei por el seguimiento -razonablemente- intenso y personalizado sobre los avances de la visita del Papa, buscando certezas sobre el discurso posible del Pontífice, con qué nivel de detalle podría incluir críticas a políticas oficiales, pero sobre todo qué impacto tendría y qué diría el día de su llegada al país cuando además de visitar a la Casa Rosada, León XIV visite el Cottolengo Don Orione, esta red de instituciones católicas completamente dedicadas al cuidado integral de personas con discapacidad cuya sede principal está en Claypole.
PASO sí o no
Bullrich sabe el poder de daño que tiene en cada uno de estos temas relevantes. Hay un movimiento extremadamente delicado que debe producirse coordinadamente y para el que todos se necesitan. Y es la suspensión de las PASO, de los pocos temas políticos que desvela al Presidente. Si lo sabrá Bullrich que esta semana, mientras la agenda del jefe de Gabinete, Diego Santilli, incluía siete gobernadores para trabajar sobre ese punto, ella salió el martes de la primera reunión de comisión Asuntos Constitucionales donde se empezaba a trabajar la Reforma Electoral anunciando: “todavía” no están los votos para eliminar las PASO. En la Rosada no alcanzaban los insultos.
En el círculo chico del Gobierno hay quienes creen que Bullrich no milita la suspensión de las PASO por interés electoral. Ella lo desmiente tajante. Es interesante pensar qué pasaría si finalmente se suspenden las primarias. Se abrirá entonces una suerte de carrera de enanos, una multiplicación de candidatos y candidaturas que deberán encontrar mecanismos alternativos para ordenar las internas y definir quién representa a cada espacio.
La otra intriga es qué se tratará del resto de la Reforma Electoral que la Rosada sueña con tratar en octubre. Si parte de ese proyecto se aprueba, se eliminará finalmente a los representantes electivos del Parlamento del Mercosur, un grato favor a la Boleta Única, el nuevo sistema de votación que solo se complicaría si en las próximas elecciones hay que duplicar el papel para sumar esa categoría que nunca importó a nadie y que nunca se puso a funcionar realmente.
Detrás de todo este devenir, siempre tracciona la pregunta electoral. No en la sociedad que está lejos y desinteresada sino en cualquier movimiento por minúsculo que sea que sume o reste a una cuenta incierta donde hay una coincidencia unánime entre los consultores -y sobre todo en el propio Presidente- sobre que Milei compite contra sí mismo. O, quizás, contra el impacto que tenga en la vida cotidiana de los argentinos la suerte de su economía real.
Las encuestas más serias coinciden en que el Presidente se desgastó al punto de haber generado un cansancio en una porción del electorado, una caída que ya tocó un piso del que no parece moverse demasiado. Ni para abajo. Ni para arriba. Dos tercios dicen que tendría que cambiar. Pero el cambio obvio, que sería el kirchnerismo produce un rechazo similar: “no podemos volver ahí”, responde otros dos tercios de esa porción del electorado en los Focus.

Una encuesta recién publicada de Poliarquía ratifica ese sentido: “Un primer semestre de deterioro constante y los últimos tres meses donde los indicadores parecen haberse amesetado”, escribió Alejandro Catterberg en su informe sobre la gestión de Milei. Hay una sorpresa con las respuestas de intención de voto porque Cristina Kirchner se ubica en primer lugar, con 38%, seguida por Milei con 34% y Mauricio Macri con 18%. La unión de Milei con Macri parecería una fórmula indiscutida si se suman sus voluntades.
Un paréntesis a desarrollar más adelante: el ex Presidente está menos apurado de lo que parecía por ratificar la alianza. Las conversaciones de Karina con Macri se volvieron mucho más intensas con Jorge -al que había ignorado durante casi un año- que con el propio Mauricio, que prefiere un tranco más lento a pesar de que su equipo se reúne asiduamente con Santilli en la Casa Rosada.
¿Este diseño construye la opción de un tercer candidato? No necesariamente. Hay una metáfora que usa el consultor de Isonomía, Pablo Knopoff, que sirve para explicar el paisaje electoral. “Es un escenario donde hay una casa con código postal del kirchnerismo y otra con código postal del Mileismo. Lo que está en el medio es un baldío”. Los libertarios necesitan hacer jardinería en ese terreno, lo mismo que cualquier otro que pelee por la Presidencia. Es, dice Knopoff, una elección de “peristas”. Los “sí peristas” podrían elegir a Milei o a algo parecido. El tema son los “no peristas”.
Los “peros” serían entonces quienes definan la elección para la que falta poco más de un año. Como la frase que publicó justo hoy Patricia Bullrich en su tuit explosivo con la canción de Lali: “Sé que todos los “peros” tienen un porqué”.
Fuente: Luciana Geuna para tn.com.ar
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