
El desfasaje entre una economía indexada que ajusta precios por inflación minorista y salarios que actualizan cada tres o cuatro meses, está detrás de una actividad económica que no levanta.
Luego de meses en los que cada vez más analistas venían insistiendo sobre el deterioro del poder adquisitivo, con bienes y servicios, especialmente tarifas, ajustando por inflación y salarios que corren de atrás, en algún casos muy atrás, ahora un relevamiento a empresas expone los números que ratifican la tendencia.
El contexto general del estudio elaborado por PwC Argentina es el de una economía que ya no da saltos en los precios, sino que tiende a una mayor estabilidad, pero que igual sigue ajustando precios de bienes y servicios en una tensión que los economistas denominan ajuste de precios relativos.
Del relevamiento, que toma personal fuera de convenio, se desprende que el marco de «presupuestos acotados y deterioro acumulado del poder adquisitivo plantea el desafío de priorizar recursos sin comprometer el talento, y las capacidades necesarias para el futuro del negocio». Un delicado equilibrio en el que tienen que manejarse las empresas para evitar males mayores.
Corriendo de atrás
Los datos generales indican que «las organizaciones proyectan cerrar 2026 con incrementos salariales del 27%, frente a una inflación estimada del 30%«, una pérdida de tres puntos porcentuales sólo este año. Incluso podrían ser más si la inflación queda por encima de esa estimación. Con datos oficiales a septiembre la inflación acumulada en los últimos doce meses trepa a 33,4%.
Además, se proyecta un ajuste de salarios del 24% para 27%, con una inflación, que según las proyecciones, tendería a la baja. En este contexto, las cifras oficiales muestran una recuperación de los salarios versus la inflación, pero con un inusitado incremento de salarios en el sector no registrado, en negro, del 55,4% versus 30,4% entre los registrados, lo que «tira» el indicador general hacia arriba.
En cuanto a la frecuencia de los ajustes relevados por PwC Argentina, hay una variedad de opciones, aunque dos tercios de las empresas aplica aumentos salariales cada tres o cuatro meses. «El 65% de la muestra hará entre 3 y 4 ajustes salariales durante el 2026, 18% realizará 2 ajustes, 3% realizará un solo ajuste y el 14% restante estima realizar revisiones salariales de forma mucho más periódica», remarcan los analistas.
Estabilidad económica
«Las proyecciones muestran que las empresas continúan realizando un esfuerzo por acompañar la evolución de los precios, aunque los incrementos salariales previstos para el cierre de 2026 se ubican ligeramente por debajo de la inflación estimada», indicó Damián Vázquez Socio | Líder de Management Consulting de PwC Argentina.
Y agrega que «la mayor convergencia entre ambas variables contribuye a estabilizar la dinámica salarial, pero no alcanza por sí sola para recomponer la capacidad de compra de los colaboradores». }
En este punto, se destaca que el salario es sólo una de las variables en juego, que cada vez más necesita de otras variables para asegurar la marcha del negocio.
«Reducir inversiones puede resultar necesario ante determinadas circunstancias, pero descuidar capacidades críticas puede dificultar la respuesta de las organizaciones cuando las condiciones mejoren. Este desafío cobra especial relevancia en un momento en que la transformación tecnológica acelera la evolución de las habilidades requeridas y vuelve indispensable sostener oportunidades de aprendizaje y actualización», explica Vázquez.
Al respecto, menciona los programas de beneficios, mecanismos de reconocimiento, planes de carrera y las iniciativas vinculadas con el bienestar financiero, que «ofrecen herramientas complementarias frente a preocupaciones económicas que no necesariamente desaparecen cuando los ajustes salariales logran acercarse a la inflación».
Bonos y beneficios
En este sentido, bonos y beneficios concentran la mayoría de las acciones. En el primer caso, dependiendo de los niveles salariales y de responsabilidad, los montos variables de los bonos pueden ir desde 1,2 sueldos en los niveles inferiores, hasta dos sueldos en niveles medios y 3,1 sueldos en los niveles superiores. Y un dato revelador, el 88% de las empresas consultadas en el segmento fuera de convenio otorga bonos anuales.
En cuanto a los beneficios, hoy casi la totalidad de las empresas ofrecen asistencia médica (prepaga), pero el abanico va desde canasta de alimentos, celulares, autos, gimnasio, almuerzos, estacionamientos, horarios flexibles, idiomas, kit escolares, vacaciones adicionales, reintegro por internet, seguro de vida, comisiones y préstamos.
Fuente: Carlos Boyadjian para Mdzol.com
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